Las libélulas más bonitas del mundo.

Las libélulas son unos insectos  intrigantes. Poseen unos colores hipnotizantes y vuelan con una suavidad que pareciera que no hacen ningún esfuerzo con sus alas. Éstas se pueden ver en cualquier lugar donde haya agua, desde un río hasta un estanque casero, mientras bailan y se persiguen entre sí, mostrando sus alas iridiscentes.


Cuando el hombre empezó a fundar sus ciudades cerca de los ríos las libélulas ya habitaban allí. Las grandes civilizaciones convivieron de cerca con estos insectos que pasan la mayor parte de su vida como larvas bajo el agua y que vuelan sólo cuando han alcanzado la fase adulta. Las libélulas influyeron notablemente en el hombre y su cultura.

En el México prehispánico se les consideró como símbolo de la pureza del agua.  Aparecen en el arte pictórico teotihuacano dentro del Tlalocan, paraíso del dios Tláloc y signo ideal para aquellos hombres del rudo altiplano mexicano. En la escena se observa a Tláloc, dios de la lluvia, en un lugar de cantos, juegos y deleites acuáticos entre mariposas y libélulas que revolotean a la orilla de ríos turbulentos bordeados de arbustos de cacao, flores y plantas de maíz.

También son conocidas como “caballito del diablo”, lo cual hace que sean seres aún más intrigantes. ¿Alguna vez te has puesto a pensar qué simbolizan las libélulas? No, no tienen que ver con ningún mensaje negativo, al contrario. La libélula simboliza sabiduría, cambio, transformación, luz y adaptabilidad en la vida. Aparece en la vida de las personas para recordarles que necesitan traer ligereza y alegría a su vida.

¿Qué simbolizan?

Este insecto alargado es un símbolo del “reino de las emociones”, desde la alegría y la felicidad hasta la melancolía, la tristeza, la ira, los celos y todas las demás emociones. También se considera un símbolo de transformación por la forma en que crece. La libélula puede ser un símbolo de uno mismo que llega con la madurez. Pueden simbolizar el ir más allá de las ilusiones creadas por nosotros mismos que limitan nuestro crecimiento y capacidad de cambio.

  • La libélula al igual que una mariposa “cambia” varias veces a lo largo de su ciclo de vida. Pasa de ser un huevo, a una ninfa y finalmente se transforma en una libélula adulta. Por lo tanto es un símbolo común para el cambio y para aceptar nuevos comienzos y nuevas oportunidades. 
  • Las libélulas pasan la mayor parte de sus vidas como ninfas debajo de la superficie del agua, y como adultas viven un máximo de seis meses. Este estilo de vida simboliza y ejemplifica la virtud de «vivir el momento y vivir la vida al máximo». Carpe diem. En concordancia a esto es también es un símbolo de crecimiento, madurez y sabiduría que se logra después de vivir plenamente y ganar experiencia de vida. Al vivir en el momento, eres consciente de quién eres, dónde estás, qué estás haciendo, qué quieres y qué no, y de tomar decisiones informadas en cada momento. Los ojos de la libélula simbolizan la visión desinhibida de la mente y la capacidad de ver más allá de las limitaciones del yo humano.
  • El vuelo apresurado de la libélula a través del agua representa; un acto de ir más allá de lo que está en la superficie y mirar las implicaciones y aspectos más profundos de la vida.
  • El vuelo veloz, ágil, elegante y grácil de una libélula y su capacidad de moverse en las seis direcciones exudan una sensación de ligereza y equilibrio. Siendo un símbolo de velocidad y gracia, pues a pesar de la sensación que trasmite usa su fuerza para controlar sus movimientos a la perfección y elegantemente. La libélula, logra sus objetivos con la máxima sencillez, eficacia y bien, algo que sólo viene con la madurez y en ocasiones con la edad. 
  • La libélula exhibe iridiscencia tanto en sus alas como en su cuerpo. La iridiscencia es la propiedad de un objeto de mostrarse en diferentes colores dependiendo del ángulo y polarización de la luz que cae sobre él. Esta propiedad es vista como derrota de las ilusiones creadas por uno mismo y una visión clara de las realidades de la vida y en un sentido negativo representa a la frivolidad. La propiedad mágica de la iridiscencia también está asociada con el descubrimiento de las propias habilidades al desenmascarar el verdadero ser y eliminar las dudas que uno lanza sobre su propio sentido de identidad. Esto de nuevo significa indirectamente el descubrimiento de uno mismo y la eliminación de inhibiciones. Los ojos de la libélula son una de las vistas más sorprendentes e inspiradoras. Dado que casi el 80% del cerebro del insecto está dedicado a su vista y al hecho de que puede ver a 360 grados a su alrededor, simboliza la visión desinhibida de la mente y la habilidad de ver más allá de las limitaciones del ser humano. La apertura de los ojos.

Están destinadas a inspirar y motivar a las personas; a ser flexibles y adaptables en las situaciones que se encuentran en la vida. Una persona que se encuentra una libélula está recibiendo el mensaje de que debe ahondar en sus emociones y mostrar sus colores más verdaderos. También significa que deberá recordar mantener una perspectiva levemente positiva incluso cuando las cosas se vean sombrías y oscuras.

Cuando una persona se siente atrapada en una situación o necesita encontrar una nueva perspectiva, entonces debe recurrir al poder de la libélula, ya sea a través de pedirle un deseo a una cuando la vea o al llevar algún objeto decorativo. ¡Nos encantan las libélulas!

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